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“Fue un privilegio haber sido admitido a una tarea santa en medio de un pueblo abierto, comprensivo, acogedor, dispuesto”

 

El sábado 21 de septiembre en la Iglesia catedral, tuvo lugar la celebración eucarística de acción de gracias conmemorando los veinte años de la consagración episcopal del obispo emérito monseñor Martín de Elizalde OSB, que fue concelebrada por el obispo diocesano monseñor Ariel Torrado Mosconi, sacerdotes y diácono de la ciudad y la participación de los seminaristas y de fieles de la comunidad.

Durante la homilía de la misa que presidió, monseñor de Elizalde, breve y sentidamente, recordó: “Fueron diecisiete años en esta diócesis, formando una familia con ustedes,(…) y los hemos vivido en comunión.  Todos han puesto, sacerdotes y fieles, la generosidad  y la inteligencia que recibieron de Dios (…). Con sus pastores, mis predecesores en la cátedra episcopal, siempre recordados, esta diócesis ha mantenido con constancia y fidelidad el mandato evangelizador”. Seguidamente hizo notar el sentido y la actitud más profunda que motivaba la celebración: “El reconocimiento que elevamos a Dios en este día no se refiere a logros humanos ni a conquistas de fama y reputación, sino al privilegio de haber sido elegido y colocado entre ustedes”. Luego puso de manifiesto el motivo de su agradecimiento: “No puedo ahora recordar por su nombre a todos los hermanos sacerdotes, a tantos fieles laicos, colaboradores generosos en nuestras parroquias, colegios, instituciones, ministerios, ni enumerar las iniciativas, espirituales, formativas, caritativas, durante los más de sesenta años de vida diocesana. Pero sí quiero expresarles el sentimiento que tengo de haber sido admitido a una tarea santa en medio de un pueblo abierto, comprensivo, acogedor, dispuesto, que aún en las situaciones más complicadas estuvo siempre cerca y con la disposición de contribuir a esta misión de evangelización. El agradecimiento a Dios comprende el agradecimiento a todos ustedes y a los que ustedes representan, a quienes fui enviado y me recibieron con la conciencia de que debíamos compartir esta vocación por nuestra Santa Madre la Iglesia” expresó, para luego comentar el texto evangélico del día y señalar las tres lecciones fundamentales que nos deja.

Antes de la bendición final, el obispo diocesano monseñor Torrado Mosconi, expresó el agradecimiento de la Iglesia particular nuevejuliense a su obispo emérito, afirmando: “La preocupación por la transmisión y formación en la fe a través de la catequesis; el cuidado por la bien y buena celebración de la liturgia; la preocupación por las vocaciones sacerdotales, el aliento a la tarea de Cáritas y tu implicancia personal en la marcha de la educación católica, así como la administración personal del sacramento de la Confirmación o la presencia frecuente en las comunidades con motivo de sus fiestas patronales, han sido características y sello de tu servicio pastoral entre nosotros. Desde mi particular perspectiva, como sucesor, deseo poner de relieve la importancia que dio a la realización de la Visita Pastoral a las parroquias, entendiendo que este era una de las responsabilidades primeras de su servicio y ocasión de encuentro cercano con los fieles y de toma de contacto con los distintos ámbitos de la realidad diocesana. ¡Lo subrayo, valoro y agradezco personalmente!” Agregando también su personal aprecio por la disponibilidad y los consejos con que siempre puede contar de parte de su antecesor así como el reconocimiento de los fieles y vecinos por haberse quedado a vivir en la misma ciudad que los tuvo como obispo.

Luego de la misa en la catedral, tuvo lugar un ágape fraterno en las instalaciones de la capilla Sagrado Corazón. Cabe destacar también que, el día mismo del aniversario de la ordenación, sábado 14 de septiembre, festividad de la Exaltación de la santa Cruz, monseñor de Elizalde presidió la bendición del quinto abad del monasterio de San Benito de Luján, R.P. Jorge Morán OSB en la iglesia de dicho monasterio. Asimismo, el viernes 27 presidirá la Misa en el Monasterio de Los Toldos concelebrando con los sacerdotes del clero diocesano, que concluyen su retiro espiritual anual, y la comunidad monástica.

Monseñor Martín de Elizalde nació en Buenos Aires el 23 de octubre de 1940, profesó como monje benedictino en el monasterio Santa María de Los Toldos en 1961, realizó sus estudios en Chile y Roma licenciándose en filosofía y teología. En 197 fue elegido superior de la abadía de San Benito y luego abad. En 1998 se lo designó Administrador apostólico de nuestra diócesis y un año después fue nombrado Obispo diocesano hasta el año 2015.

Como nota histórica, cabe recordar que es el segundo religioso de la milenaria orden benedictina que rigió una diócesis en nuestro suelo. El primer obispo perteneciente a la Orden de San Benito  fue Cristóbal de Aresti Martínez de Aguilar, segundo titular de la Diócesis de Buenos Aires entre 1635 y 1641, en tiempos del patronato de la corona española en nuestro suelo.